Has pasado la noche con Bobbi, en tu casa. Os habéis entendido muy bien, tanto a nivel físico como emocional. Consentinel no ha detectado nada raro, y en un momento incluso se te ha olvidado que estabais bajo esa tutela tecnológica. En estos momentos tienes claro que las inteligencias artificiales se han creado para hacer nuestras vidas más bellas, no para controlarnos, no para aislarnos.

Está amaneciendo, se asoman los primeros rayos de sol en la habitación y estás en tu cama abrazando a una persona maravillosa. Sientes un profundo agradecimiento con la vida.

Llega una notificación a tu dispositivo:

«Los siguientes datos recogidos por Consentinel en las últimas 24 horas se enviarán al gobierno de forma anónima, dentro de las condiciones del programa de emancipación de la juventud: Indicadores fisiológicos y endocrinos (respiración, tensión, niveles hormonales…), Indicadores sexuales (nivel de excitación, cantidad de orgasmos…), Indicadores emocionales (seguridad, confianza, apertura, apego…)».

Descartas la notificación. Te importa un pimiento el uso de tus datos ahora mismo. Viva la explotación de datos, arriba las inteligencias artificiales y larga vida los maravillosos frikis que han creado todo esto.