Hablas con Recursos Humanos de tu centro. «Menos mal que te has dado cuenta a tiempo», te dice con empatía. «Y menos mal que trabajo aquí», le dices tú. Te van a ofrecer ayuda, todo irá bien.

Empiezas un tratamiento para superar tu adicción en el mismo centro, donde pasarás 21 días.

Desde tu habitación se ven paisajes verdes impresionantes. Podrías pasarte todo el día mirando a los bosques y pájaros, maravillada. Abajo ves el jardín del centro. Ahí está el jardinero, como todos los días, sonriente, absorto en su trabajo. Para algunas personas la felicidad es muy simple, piensas.

Tú también aprenderás a encontrar la felicidad de forma simple. Y en el futuro, ayudarás a muchas personas en ese camino.